lunes, 27 de enero de 2014

Voluntades

Ella se dirige inexorablemente a la tumba, aunque nadie sabe cuándo ocurrirá. Dentro de la oscuridad de  su mente, desea que suceda lo más pronto posible. La enfermedad la ha dejado con una irremediable parálisis total, y con todas las vías sensitivas lesionadas. Es decir, no puede  moverse, hablar, ver, oler, oír o sentir nada. Atrapada en su mente, sola con sus pensamientos que a cada momento son más atormentadores, desea que la dejen morir, como le pidió a su única hija antes de que la enfermedad progresara. Aunque no tiene percepción del tiempo, está segura de que no debe faltar mucho para que suceda. Ya casi llega el final del sufrimiento... ya casi... sólo un poco más...

En la misma habitación, junto al ventilador que la mantiene viva, ora su única hija, rosario en mano, confiada en que Dios curará a su madre. Por supuesto, es estúpido pensar que firmaría la orden de No Resucitar, mucho menos pedirá que la desconecten. Dios dice que la vida debe preservarse a toda costa, y ella no irá contra la voluntad de Dios, sólo por la falta de fe de su madre.


Tema: Polémico

Autor: Mantis atea

Un bache en el camino


Bajo un apestoso basurero de un callejón, en un pueblo al norte de Brasil, vive Pão.
Pão es un gato mestizo, que sería igual a cualquier otro si no hubiera tenido una habilidad increíble: baila samba, igual o mejor que el más orgulloso carioca en todo Brasil. Por supuesto, ninguno de los otros gatos le cree. ¿Cómo es posible que un felino baile samba? Él tampoco lo sabía hasta una noche en que, después de beberse el sobrante de algunos vasos en la fiesta del pueblo, sintió una inmensa alegría y bienestar llenar su cuerpo, y al escuchar los tambores, se levantó en dos patas y empezó a bailar, meneando desde los bigotes hasta la punta de la cola. Y así siguió toda la noche hasta que acabó el festejo.
El problema es que nadie le cree cuando lo cuenta, y él desea que todo el mundo lo conozca, porque supone que un don así es asombroso, y sería una sensación no solo en su pueblo, sino en todo Brasil.
Impulsado por esa ilusión, decide que mostrará su talento el día del desfile local. Se puso a practicar en un callejón vecino, junto a una tienda en la que suena samba día y noche. Baila y baila, anticipando con emoción el momento de revelar al mundo su habilidad.
Y el día llegó. Pão se asoma a la calle y ve la multitud aglomerada. Empieza el desfile. Pão no hace nada para ocultar su emoción, menea la cola de lado a lado, ronronea alegremente y sonríe para sí mismo. Pasan bailarines, carros alegóricos, personas disfrazadas y músicos, todos animando a la multitud que responde excitada.
Cuando Pão encuentra un espacio, se arma de valor y sale de su callejón, abriéndose paso entre las piernas de la gente. Llega hasta el centro de la calle, donde está seguro de que todos pueden verlo. Se pone en dos patas y empieza a bailar, agitando la cola al ritmo de la música, con las patas al frente. Baila como nunca, con una sonrisa de oreja a oreja, ronroneando tan fuerte que podría escucharse hasta el pueblo vecino. Cierra los ojos y se deja llevar por el ritmo y la emoción, meneando hasta el último pelo, sintiendo esa indescriptible alegría llenar su cuerpo. ¡Es el gato más dichoso de Brasil! ¡La gente grita, ovaciona! Pão es feliz, más que feliz. Es el momento más excitante de su vida… ¡y tal vez podría repetirlo la siguiente fiesta! Practicaría todo el año, buscaría algún vestuario…
En su emoción, ninguno de los espectadores notó cuando el carro alegórico de la reina del carnaval atropelló a un solitario gato a la mitad del camino.
Nadie vio a Pão bailando samba.


Tema: Sudamérica/Sugerir títulos

Autor: Mantis atea

Jengibre y nueces de la India

La Navidad está en peligro. Mejor dicho, la vida de Santa Claus está en riesgo.
Desde temprano, el olor a galletitas recién horneadas llenaba la estancia de la residencia polar, mientras todos se preparaban para Navidad. Los renos habían estado en prácticas de vuelo desde el amanecer.
Había sido una mañana feliz y tranquila, es decir, normal. Pero ahora, con las uñas azules y los ojos saltones, Santa Claus se asfixia lentamente, víctima de una tremenda reacción anafiláctica causada por un nuevo y exótico ingrediente en el almuerzo.


Tema: Época navideña /Asignatura escolar/Conjunciones. 

Autor: Mantis atea

Calor Frío de madre

Calor Frío de madre

En aquella lejana tierra, bajo la luz de una inmensa estrella cenan los pastores, celebrando el nacimiento del hijo de Dios. Entre todos devoran a un delicioso cordero sacrificado en honor al bebé, que duerme tranquilamente en su improvisada cuna.
A escasos metros, en el corral, llora desconsolada la oveja, con el corazón destrozado. Ve a su hijo en la hoguera y a los pastores que ella tanto adora comiendo tan tranquilamente, arrancándole pedazos y tirando sus huesos en un rincón al lado del pajar. Un amorfo montón es lo que queda de un consentido y juguetón borreguito.
Unas horas después, llegaron tres hombres vestidos de forma llamativa a darle regalos al recién nacido. Los pastores, desbordando religioso servilismo, deciden festejar el milagro, pero otro cordero no será suficiente. Buscan entre los ejemplares al borrego más gordo que tienen...


Tema: Fantasía/Día de Reyes/Conjunciones

Autor: Mantis atea

Carta a los Reyes

Queridos reyes magos:

Sabemos que este año será más difícil que cualquiera de los anteriores, pues sumado a las demandas de los niños modernos, tendrán que ingeniárselas para repartir regalos sin nosotros: sus infieles animales de carga.
Melchor: soy un caballo fino, solía estar en carreras de reyes no mágicos y me usaban como semental; deberás entender que este trabajo ha sido denigrante desde hace miles de años.
Gaspar: mis jorobas guardan líquidos y eso me permite caminar distancias larguísimas y soportar muchos esfuerzos, pero no soy insensible y de vez en cuando necesito un descanso, pues me estoy sintiendo viejo y ya ni siquiera veo tan bien como antes... ¡además, mis pestañas se están quebrando!
Baltazar: debo decir que yo no me siento viejo ni tenía un mejor trabajo ante de esto, la verdad es que de los tres tú eres el mejor, pero no soporto tu desinterés. Jamás me bañas ni limas mis uñas, no te preocupa si mis patas se ven más grandes e hinchadas que de costumbre y, por si eso fuera poco, escuché a Melchor y a Gaspar diciendo que cuando ya no les funcione el trabajo de repartir regalos, me cortarán los colmillos y los venderán en el mercado negro. Por estos motivos, me apena decirte que apoyo a mis compañeros.
En conclusión, queridos reyes magos, hemos decidido acompañar a Santa Claus en su trineo mágico hasta que ustedes nos demuestren que van a poder hacerse cargo de nosotros sin maltratos ni humillaciones.
No somos suyos por el momento, pero los queremos.
Atentamente:
El caballo, el camello y el elefante.

P.D.:Creemos que los renos van a protestar.


Tema: Fantasía/Día de Reyes/Conjunciones

Autor: Sauce Llorón

Pesadilla Navideña

Las tradiciones familiares cobran vida en esta época, cuando a todos les da por rezar por la paz mundial y el amor entre el prójimo, pero es ese prójimo al que en otras fechas le mientan la madre con el claxon porque se les metió en pleno viaducto, y al que le avientan el auto en los cruces peatonales, sobre todo en los escolares. Y se atreven a decir que es época de paz, cuando se sabe de suicidios, atropellamientos y otros desastres en los que yo estoy tentada a caer si no logro pasar química orgánica.
Mi familia dice que soy muy buena estudiante y que no debería causarme mayor problema; sin embargo, lo dicen para que me la crea, se lo haga creer al profesor y eso ayude a estar libre en cuanto termine el semestre, y así pueda irme a festejar las vísperas de la noche de paz a Cuernavaca con toda mi parentela. Mi mamá piensa que es muy fácil pasar el examen final de esa materia, mi papá piensa que es indispensable estudiar y mi hermano está odiándome porque sabe que mis probabilidades de pasar son casi nulas y que él tendrá que esperarme hasta que solucione ese problema, lo que implica retrasar su tiempo de vacaciones.
Desde que comencé a tomar esa materia, tuve pesadillas, y la peor de todas era no poder estar con mi familia en una fecha especial, tal como lo estoy sufriendo en estos momentos.
Hoy es el examen y yo me siento preparada, pero no tranquila. Pienso en lo bien que sabe la pierna envinada, el pavo relleno y los romeritos: esos platos que adornan la mesa de la gula; intento concentrarme en la hoja reciclada que hay sobre mi mesa: nomenclatura poligonal, teoría ácido-base, mecanismos de reacción, reacciones de adición-eliminación, proteínas y aminoácidos... y en mi mente el sabor de la sidra y el sonido efervescente "psshhhh" que sale de las copas de cristal.
"Muy bien, jóvenes, un minuto más" y brinqué de la silla. No hice más que la mitad de la primera parte.
No debo distraerme en un examen final. No hay Navidad este año.


Tema: Época navideña /Asignatura escolar/Conjunciones 

Autor: Sauce Llorón

Sin salida

"¡Es la tercera vez en este mes, Irán! ¿Cuántas más? ¿Quieres que te encierren y te obliguen a comer?"
Hace tres años que mis papás me dijeron eso antes de desvanecerme sobre una de las sillas de la cocina. Habíamos regresado de un restaurante, festejando el cumpleaños de mi abuela, y yo, como siempre, no quise comer nada. Ni siquiera lo intenté y salí a caminar cerca de la laguna que adorna el lugar.
Es fastidioso que todos en la mesa me observen y opinen sobre mi condición: ellos no me mantienen y no deberían aportar el más mínimo comentario sobre si estoy muy delgada, o pálida, o si la gimnasia me está orillando a tener malos hábitos. Nadie se imagina cuán difícil es mantener el equilibrio sobre el caballo o tener un aterrizaje perfecto luego de un mortal.
Me aterra volver a subir de peso y soportar los ataques contra mi figura. Ya no más, primero me muero. Es más fácil saber que estoy enferma y que mi costumbre de no desayunar, comer una fruta y media taza de verdura, y cenar té de doce flores para dormir, será aplaudida porque así no voy a ser obesa ni rechazada por esta maldita sociedad.
Hace tres años yo pude haberme salvado. Tuve la oportunidad de aceptar que mi familia me ayudara, pero no lo hice. Es más fácil "vivir" delgada en un país de gente con sobrepeso, llorar en silencio, soportar insomnio, pesadillas, negar que muero de hambre y, lo peor, ver que mi familia sufre junto conmigo sin poder hacer nada. Porque no, nadie lo entiende, ni siquiera ellos.
Hace tres años hubiera podido hacer algo, hoy ya no. Hoy sólo queda esperar y tengo hambre, pero mi cuerpo no lo acepta... ¿de qué sirve que mi mente ya se haya dado cuenta?


Tema: Polémico. 

Autor: Sauce Llorón

Prejuicios

—No. No voy operar a un paciente HIV positivo. Que lo hagan los residentes. —Sentenció con aire de superioridad el médico adscrito. —No pienso ponerme en riesgo, tengo una familia qué cuidar. No voy a exponer a mis hijas.
—Entonces ¿te dejamos al paciente de la hernia inguinal?
—Sí, yo me encargo.
Durante el transoperatorio hubo un accidente, y el cirujano se cortó. Avisaron a Medicina Preventiva y se hicieron los análisis de rigor.
Un mes después, todo el hospital sabía que el paciente estaba bien. Este cirujano, afortunadamente, no le contagió el HIV que contrajo, sin saberlo, de su amante.


Tema: Polémico

Autor: gremlin

Patagonia

En su lejana tierra dicen: "Usted no diga frío, hasta que vea pingüinos".
Bien, ya no tiene frío. El efecto letárgico de la hipotermia lo invade, mientras la imagen de los magníficos animales que lo rodean, se va borrando de su mente.


Tema: Sudamérica/Sugerir títulos

Autor: gremlin

Sin salida

Las ratas blancas platicaban. Eran las vacaciones de Navidad, de manera que no había nadie en el laboratorio de Farmacología.
—Entonces, ¿crees que podremos? —dijo una de las más indecisas.
—Claro — contestó el líder—. Cuando reanuden las clases, estaremos todas fuertes y bien alimentadas. En cuanto abran la puerta de cualquier jaula, todas podremos atacar a la vez y escapar, pues no se esperarán eso de nosotros. Las que logren salir, abrirán las jaulas restantes. Y a ver con quienes hacen sus dichosos experimentos de la sustancia negra, sea lo que sea eso.
—De acuerdo —asintieron varias.
Al reiniciar las actividades, la vida siguió su marcha en la escuela de medicina: las ratas fueron llevadas en sus contenedores a probar un nuevo gas anestésico, con el que también fueron sacrificadas, para examinar después sus hígados. Nunca se abrió ninguna puerta.  
Tema: Época navideña /Asignatura escolar/Conjunciones 

Autor: gremlin