En aquella lejana tierra, bajo la luz de una
inmensa estrella cenan los pastores, celebrando el nacimiento del hijo de Dios.
Entre todos devoran a un delicioso cordero sacrificado en honor al bebé, que
duerme tranquilamente en su improvisada cuna.
A escasos metros, en el corral, llora desconsolada
la oveja, con el corazón destrozado. Ve a su hijo en la hoguera y a los
pastores que ella tanto adora comiendo tan tranquilamente, arrancándole pedazos
y tirando sus huesos en un rincón al lado del pajar. Un amorfo montón es lo que
queda de un consentido y juguetón borreguito.
Unas horas después, llegaron tres hombres vestidos
de forma llamativa a darle regalos al recién nacido. Los pastores, desbordando
religioso servilismo, deciden festejar el milagro, pero otro cordero no será
suficiente. Buscan entre los ejemplares al borrego más gordo que tienen...
Tema: Fantasía/Día de Reyes/Conjunciones
Autor: Mantis atea
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