viernes, 1 de agosto de 2014

Experimentos

Iridiscente
Mujer, 23 años. Lleva tres meses con el tratamiento. Presenta problemas nocturnos de sueño y constantes alucinaciones. Inicia la grabación:
“Era de noche, decidí ir a la cama. Percibí mis pasos lentos y pesados, ah, cerré mis ojos un instante y dejé de estar ahí, ¡no estaba en mi cama! Caminaba por la calle, am… la acera estaba sucia, m-me prometieron una mejor vida, ellos… sí. Cada verano, sin embargo, la pesadilla se repite, en especial por las noches. Pestañeo y estoy en casa, ladeo un  poco la cabeza y vuelvo a la calle, eh… en esos instantes siento un espasmo recorrer mi mano derecha. Minutos después el espasmo se convierte en una acción. Estoy constriñendo su garganta, pero no está muerto y me digo algo, me lo grito eufóricamente: ¿Qué era eso?... no, no puedo recordarlo. ¿Lo maté?, yo… ¿Dó-dónde estoy?”

Fin de la grabación. La droga parece surtir efecto con daño colateral. Se recomienda modificar la dosis y reajustar la fórmula. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario